Acabando Febrero y como siempre, con un retraso del copón en cuanto a discos caídos en mis manos a nombrar. Así que dejemos por un momento la pereza a un lado y hablemos, poco, eso sí, del nuevo disco de Damien Jurado.
Os diré que este "Visions Of Us On The Land" me ha dejado bastante frío. Quizás porque las expectativas eran muy altas, tras ese maravilloso "Brothers and Sisters of the Eternal Son" que descubrí hace dos años, o quizás porque tras el fabuloso vídeo de presentación, uno esperaba mucho más.
En fin, que entre unas cosas y otras, casi lo tengo aparcado para siempre en un rincón, no como mi pereza, que ya está haciendo maniobras para instalarse otra vez junto a mi y contagiarme su espíritu lúdico-festivo. En fin, que os dejo el vídeo presentación del disco que, dicho sea de paso, es de lo mejorcito del disco (o eso me parece, porque realmente no lo he escuchado mucho).
Chuck Ragan presenta este trabajo que juega a partes iguales con el folk, el rock y el country y que es, a su vez, banda sonora del juego para PC y plataformas del mismo nombre "The Flame in the Flood" que se lanzó hace pocos días.
Esto es, a grandes rasgos, un resumen del proyecto:
Es un juego de aventuras, estrategia y superviviencia en tercera persona de ambiente postapocalíptico, en el que habrá que mantenerse caliente, seco, con salud y evitar los múltiples peligros de la vida salvaje en todo tipo de escenarios: bosques, desiertos y montañas. Controlamos a Scout y su perro Aesop, que nos ayudará en la búsqueda de recursos y creación de herramientas. Mientras nos deleitamos con una banda sonora de estilo country compuesta por Chuck Ragan, nos trasladará a una América postapocalíptica que recuerda por su jugabilidad a Don't Starve"
Una vez escuchado el disco (hacía ya tiempo que no sonaba country por esta casa) y visto los vídeos de presentación, la verdad es que también dan ganas de "hacerse" con el juego y recordar otras épocas donde perdíamos el tiempo, mucho tiempo, en aventuras como la increíble "Day of the Tentacle" sin sacar mucho provecho, eso sí, a nuestras vidas.
Steven Wilson lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a crear otra maravilla para estos oídos tan mal acostumbrados. Y lo cojonudo de todo, lo cojonudo, es que lo ha hecho con los "descartes" de otros discos. ¡¡¡Manda cojones!!!
En fin, que 4 1/2 es mi "último disco de Enero" y que, como todos los de este señor, es una maravilla... De verdad.
La portada me recuerda mucho a esta:
Quizás no tengan nada que ver, salvo que ambos discos, son una gozada.
Hace unas tardes, ojeando internet, que a veces no tengo otra cosa que hacer, oiga, me encontré con esto:
Los Nikis hace unos días en la Sala Arena de Madrid (ahora llamada "Marco Aldany", por esas modas heredadas de los campos de fútbol, digo yo) celebrando lo que tuvieran o quisieran celebrar.
Supondréis, a mi edad, que esto me inundaría de Nostalgia y, efectivamente habéis acertado.
Confieso, ahora con más sensatez que cuando era joven, que yo fui de los que no entendió a Los Nikis en un principio, más concretamente yo no entendí su gran himno "El imperio contra ataca". Como mucha gente ignorante (yo el primero) no supe leer más allá de lo que mis oídos querían escuchar y, por supuesto, odiaba ese "himno fascista para las jóvenes generaciones de la ultraderecha española".
Años después, pocos, tampoco hay que pasarse, cuando entendí verdaderamente la canción, me dió por alardear de "cultureta" y "marisabidillo" ante la gente que todavía seguía sin comprender que Los Nikis eran mucho mas punk de lo que parecían y que, como diría Rosendo, estaban "locos por incordiar".
Eran y fueron "buenos tiempos para la lírica", por mucho que algún gallego que ahora estará tomando tragos con Bowie, quisiera hacernos creer lo contrario.
Pero volviendo al 86', cuando era tonto, pardo e ignorante (entre otras muchas cosas que aún sigo siendo, aunque la experiencia, la vejez, lo disimule), por mucho que intentase negar a Los Nikis, como San Pedro, nunca pude ocultar que "La Naranja no es Mécanica" era y es un pedazo de canción, una CANCIONKA. Para mí, lo tenía todo: Ritmo, más ritmo, mala baba, diversión y alusiones a una película que durante muchos años fue mi favorita.
En fin, que a fuerza de ser pesado, que sí, que un poco sí, aquí va otra vez toda una canción que coreó mi generación una y mil veces... Siempre que sonaba en cualquier garito de mala muerte que tanto nos gustaba frecuentar hace ya 30 años, que se dice pronto... Y sí, si os fijáis en los dos vídeos, hemos cambiado... Todos... Y mucho.
Los Nikis - La Naranja no es Mecánica
Álex, todo ha cambiado mucho, (todo ha cambiado mucho) ya no está de moda tolchoquear.
¡Oh!, hermanito, se acabaron los delitos, nadie compra discos de Ludwig Van, de Ludwig Van ...
Álex, no lo intentes de nuevo, (no lo intentes de nuevo) deja a los mendigos vivir en paz.
Ya no hay más moloko y todos piensan que estás loco, la ultraviolencia siempre acaba mal, siempre acaba mal.
Álex, todo ha cambiado mucho, (todo ha cambiado mucho) ya no está de moda tolchoquear.
¡Oh!, hermanito, se acabaron los delitos, nadie compra discos de Ludwig Van, de Ludwig Van ...
Álex, no lo intentes de nuevo, (no lo intentes de nuevo) deja a los mendigos vivir en paz.
Ya no hay más moloko y todos piensan que estás loco, la ultraviolencia siempre acaba mal, siempre acaba mal, la ultraviolencia siempre acaba mal, siempre acaba mal.
Si algo tengo claro, clarísimo, es que McEnroe firmó el año pasado uno de los mejores discos del panorama español. Pocos (en realidad dos, pero no los nombraré) grupos podrían quitarle del primer puesto, pero ninguno lo bajaría del podio, eso es seguro.
Hace diez días presentaron el vídeo de "La Electricidad" y no sé que hacía yo todavía sin dejarlo en este espacio. Menos mal, que tarde o temprano, todo tiene remedio.
Hace una semana se presentaba el nuevo vídeo (y canción, por supuesto) de Quique González. Con unas ganas enormes de hacerme con su próximo disco, que por cierto sale de próximo día 4 de Marzo, aquí os dejo este adelanto... Para poner(nos) los dientes largos.
Quique Gonzáles y los Detectives - Se estrechan el en corazón
Se estrechan en el corazón, te llevan de cabeza y yo no se ni dónde estoy hoy ¿Qué pasó?, ¿qué pasó?
Se estrellan en la precaución, se incendian en la hierba y tú no puedes verlo mi amor sin dolor, sin dolor.
Se estrechan en el corazón. Se estrechan en el corazón.
Se muestran en exposición, se funden en la piedra. Son como tú dices que son: Un motor, un motor.
Te llevan a la perdición, se pasan en la mezcla y sólo escuchas voces en off sin pasión, sin pasión.
Se estrechan en el corazón. Se estrechan en el corazón.
Vuelan,
cuando se nos rompe la emoción, vuelan. Queman,
cuando nos entregan el balón queman, queman...
Se estrechan en el corazón Se estrechan en el corazón Se estrechan en el corazón Se estrechan en el corazón ...
De verdad que cuando empecé esta nueva aventura no esperaba escribir tantas entradas, ni tantas ni tan seguidas... Pero aquí estamos otra vez, hablándoos de esos discos de Enero que encontré o se cruzaron por mi camino.
Kalimur es un joven grupo norteamericano que se dedica a los que muchos denominan "Rock Alternativo", una manera de definir una música que no es fácil de encasillar, dentro de, claro está el Rock propiamente dicho.
Por supuesto, y aunque me repita más que el ajo, este es otro disco cuya portada me hizo ir más allá. Y una vez metidos en harina, encontré un trabajo que merece realmente la pena.
Porque nunca en la vida, ni remotamente, he sentido algo parecido a esto:
Traías tanta luz que iluminó cada esquina de mi vida, cada rincón
McEnroe - La Luz
Traías tanta luz que iluminó
cada esquina de mi vida, cada rincón.
No sentí ningún dolor,
yo pensaba que era el ruido de un río arrastrándonos.
Tenía tanto amor, encerrado en el pecho
como un pájaro sin voz.
Y aunque mi papel se lo hubieras dado a cualquiera
quiero que sepas que puse en él mi alma entera.
Convertiste en una selva cada yema de mis dedos
que apagaste con tus manos uno a uno mis infiernos.
Convertiste metal en madera con un solo movimiento,
conseguiste que midiera en gotas todo mi tiempo.
Cada día fue un viaje, cada viaje lo recuerdo
y que nunca me hizo falta destruir ningún silencio.
Y aunque estaba entregado eran seguros mis aplausos,
quiero que sepas que actuaste como si nada fuera falso.
Quería tanta luz, quería cegarme,
No saber más quién era yo.
Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. X
Durante de la resaca, y aunque todavía sigo "furioso con el mundo", no me apetece descargar la rabia acumulada porque no me queda rabia para descargarla. Aprovecho los rayos de sol que se filtran por mi ventana en este sábado primaveral y me entrego por completo a la escucha de "Abobe the Prairie".
Su anterior trabajo "Pasture" me dejó bastante frío en las primeras escuchas y, obviamente me olvidé de él, y por consiguiente, también de ellos. Juro que no pensaba darles más oportunidades, no tengo demasiado tiempo y el en poco dedicado a la música me gusta ir a "piñón fijo".
¿Pero quién puede resistirse a semejante portada? Yo no, desde luego. Una portada tan impresionante como el trabajo que esconde dentro. The Pines han creado una obra de arte casi perfecta, de ésas que enganchan a la primera y gana a cada escucha. Uno de "mis discos del año", y lo digo en febrero, que mira que tiene que llover... bueno, lo que se dice llover, quizás no.
Un trabajo que se deja querer y que desde este pequeño espacio, recomiendo fervientemente. Porque en días de resaca, o de tedio, o de furia, todos necesitamos un poquito de calma. La calma que nos da este "Abobe the Prairie", por ejemplo.
Después de una semana donde no ha habido ni una sola buena noticia, NI UNA, uno empieza a estar un poquito hasta los cojones cataplines de su suerte... Su puta suerte y la puta madre que la parió.
Así que, tirando de ironía y parafraseando a los Hombre Puag, "voy a pillarme un pedo de los que hacen afición"... Porque yo, YO, lo valgo.
Buen fin de semana y que dios reparta suerte a los de siempre... A los demás, que nos de por...
Era el final del año 1.979, quizás el principio de 1.980, apenas contaba con 12 años recién cumplidos y, claro estaba, era más inocente que el asa de un cubo... En todos los sentidos.
Mi inocencia musical era tan grande, que todos los artistas que salían en "Aplauso" me parecían la repera (tiempo habría para odiar a los PencosPecos). Cansado de escuchar a María Dolores Pradera, Rocío Durcal, José Vélez o Camilo Sexto (que no se oía otra cosa en mi casa, oiga, a parte de las jotas), cualquier "esgarramantas" con una guitarra y una buena melena me parecía un semidios.
Y así fue y así recuerdo como "We are the 80's" de Mabel se convirtió en mi "primer himno generacional". Sin tener ni idea de inglés, sin saber que aquello era más un producto que un grupo, con una inocencia musical que era más ignorancia que otra cosa, esa canción se quedó tatuada para siempre en mi cabeza. ¡¡¡Ríete de los Beatles, estando Mabel!!!
Y es que Mabel me enseñó que yo era parte de esa "generación de los 80'" que estaba por llegar y que tenía que prepararme para ello.
Por eso, cuando suena "We are the 80's" no la escucho como el subproducto de marketing que fue, que es, sino como algo que perdí y que recuerdo con nostalgia, como se recuerdan las cosas cuando no tenían casi importancia.
Mabel - We are the 80' (Somos las generación de los 80)
Otro disco de esos que tenía atrasado de Enero, y es que ese mes fue productivo de cojones narices, sí señor. Y, aunque parezca mentira, esta vez no hablamos de folk o rock para escuchar y masticar plácidamente en un sofá, con un libro y un café. ¡¡¡Qué va!!!
"Who Sold My Generation" es un disco joven de garaje rock, con toques de psicodelia y blues, para desfasar, bailar, saltar y gritar sin muchas más pretensiones que divertirte y/o alejar los malos rollos internos por un ratito. A veces, eso también hace falta.
Así que por un momentín, lo que dura la canción exactamente, dejamos a las guitarras desfasar y nos olvidamos de que todavía es martes y la semana se está haciendo eterna.
Escrito en Sisolomúsica un 09 de Diciembre de 2.015
NUESTRO BAILE DEL VIERNES
Hoy es viernes. Qué fácil es poner hoy una canción, un himno. Qué gran grupo y qué gran canción. La edición especial del "greates hits" no tiene desperdicio. El pequeño acústico del DVD es una auténtica delicia.
"Hablar de The Cure, y del carismático Robert Smith en particular, es sinónimo de hablar de una de las carreras más coherentes y fructíferas del pop de los 80 y 90. Enmarcados dentro de las corrientes siniestras del rock, no sólo han entregado magníficas canciones, sino que además son un auténtico icono para el género."
Porque a este señor le debo algo, porque en su día fue parte muy importante de los sonidos que se generaban a mi alrededor y porque suyo fue uno de los primeros discos que compré (y sí, fue con mi dinero), es de obligada escucha cada uno de los discos que publica.
Quizás acaben en la "papelera de reciclaje", o sean expulsados a la voz de "ya" de mi memoria efímera, pero siempre, siempre, se merecen que les preste un poquito de atención. Además, hay algo de calidad, de genio, de estilo y de arte en cada disco... Y con eso, a mi, me sobra.
Otro de esos discos que llegaron en Enero y que, ahora en Febrero, tengo que seguir plasmando por aquí antes de que puedan quedar archivados en algún lugar muy perdido de mi memoria.
Cyrus (the Great) presenta "Whatever this is" con una portada tan espectacular que uno no puede hacer otra cosa que prestarle atención. Un disco clasificado como "indie rock" que tiene más de indie que de rock, pero que, como los anteriormente citados, es de escucha agradable.
Con dos o tres canciones memorables, que sobresalen sobre las demás y que hasta se pueden bailar... Hace tanto que no se baila por aquí...